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viernes, octubre 03, 2008

Breve recuento de algunos de los animales que se han hospedado en mi casa

Murciélagos: 1
Iguanas: 3 o tal vez 4.
Hormigas: Miles, ejércitos.
Sapos: 1 pero tamaño caguama, un sapote.
Alacranes: 2, uno chiquito y otro asesino gigante.
Ranas: 2 pequeñas pero bastante feítas.

miércoles, junio 25, 2008

Reaparece Chingacola

Las imagenes muestran a la iguana a punto de suicidarse o intimidando al periodista que la descubrió.
Por Agencia BRB's


México.- Chingacola, la famosa iguana acusada de contrabando de enervantes y recientemente exonerada en un juicio plagado de irregularidades fue captada en una serie de fotografías en las que aparentemente intentaba suicidarse.

Las imágenes fueron tomadas por un valiente reportero que logró captar justo el momento en el que Chingacola se encontraba en el segundo piso de una casa cerca de la frontera sur de México, paseando nerviosamente por el pretil de la ventana.

Otras versiones aun sin confirmar señalan que la casa en las fotografías es el domicilio del periodista que descubrió las actividades criminales de Chingacola y que se encontraba ahí para intimidarlo y amedrentarlo.

México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y otros organismos ocupados en el tema, por lo que no se descarta que esta aparición de la iguana tenga por objeto atemorizar al reportero.

En exclusiva para Blog Rockin' Beats (BRB's), las fotografías.






Ñiaca, ñiaca, voy a darle un buen susto a este güey, juar juar juar



Ah, cabrón, está bien alto aquí, no me vaya yo a dar un chingadazo



Me voy a asomar un poco a ver qué pedro allá abajo



Ah, no mames, está bien pinche alto, me voy a dar un buen sanjuanazo, pero bueno, total, así es la vida de ingrata, ahí nos vemos en el otro mundo, bola de ojetes



Neh, no mames, mejor no me suicido y me subo aquí a la pared, aquí estoy bien, aquí ya no hay bronca,hehehe





¿A qué venía yo aquí? Ah, sí, a asustar al güey este que me puso al descubierto, me voy a poner aquí y voy a hacer mis ruidos de iguana para que me vea, ¡¡¡muajajajajaja!!!




I'm watching you!





Nota: Al reportero le urge una cámara decente y no su celular de tres varitos.

sábado, mayo 10, 2008

Crisis de hormigas

Mi casa está infestada de hormigas. Son una plaga. Salen de todos lados. En la cocina se puede ver a dos o tres paseando frenéticas por los blancos y brillantes mosaicos. Van sin rumbo, extraviadas, desesperadas por encontrar a sus compañeras perdidas. Avanzan unos centímetros, retroceden, van para la izquierda, para la derecha, regresan al punto inicial y no van a ningún lado, están totalmente desorientadas, histéricas por verse solas y abandonadas en la amplia blancura de la cocina. Kilómetros de un deslumbrante e inmenso valle frente a ellas. Podrían estar en cualquier lado y no haría ninguna diferencia, pueden intentar ir a cualquier lugar porque al final están desamparadas en la vastedad de la barra de la cocina. Pueden tratar avanzar hasta los dominios del microondas e intentar conquistar su desafiante estructura pero no lograrán nada. Pueden proponerse llegar a la licuadora y tampoco encontrarán refugio entre sus filosas aspas. Pueden intentar buscar la tarja pero lo más probables es que decida ahogarlas con un chorro de agua que las arrastre irremediablemente por el caño. Supongo que lo mejor que les puede pasar a estas hormigas descastadas es que llegue yo y las aplaste sin misericordia. Adiós, hormiga.


Pero esas dos o tres dejadas atrás son las bajas de guerra inevitables, normales cuando se está en una situación extrema. Las hormigas forman un ejército, bien organizado, que avanza tomando cada vez mayores posiciones. Una primera inspección descubre a estas pocas hormigas perdidas pero una mirada más detenida revela un poco más allá una filita ordenada de minúsculos negros que van por la pared avanzando rápidamente. Cerca de la estufa también hay un nutrido grupo de reclutas que marchan disciplinadamente. En la puertita donde están los vasos también hay otro batallón entregado a las duras tareas que le han encomendado sus altos mandos.


Les provoco terror, pánico. Basta que me acerque unos centímetros para que huyan despavoridas, en esos momentos no hay disciplina que valga. Sálvese quien pueda. Me las imagino gritando: ¡¡¡Ahí viene ese güey!!! ¡¡¡Córranle, putos, o se los carga la chingada!!! Rompen filas y corren por sus vidas miserables en todas direcciones antes de que un frío rocío las congele y las reduzca a nada. En esos ataques son varios cientos las que mueren pero estoy seguro que su estructura no se debilita significativamente. Me he convencido que esos episodios de fuerza bruta en los que acabo con algunas centenas no son efectivos para exterminarlas, si bien pueden resultar bastante espectaculares.


El insecticida no va a acabar con ellas. El otro día me hice un atún y lo dejé a la mitad porque sonó el teléfono. Después de colgar el aparato y regresar sobre el atún descubrí que algunas se paseaban por el borde del plato y traté de quitarlas pero al mirar por debajo del recipiente descubrí un hervidero de hormigas. La base del plato se veía negra y fue algo francamente asqueroso. Una hormiga encima de otra, un remolino negro de patas y cabezas diminutas que me arruinaron mi atún y me provocaron náuseas. Pinches hormigas descaradas. Estoy seguro que estaban haciendo una orgía encima de mi comida, estoy seguro que estaban cogiendo frenéticas embriagadas en mayonesa McCormick. Degeneradas, que se vayan con sus perversiones a otro lado.


Después de comentarlo con algunas personas he concluido que la mejor manera de exterminarlas para siempre es llamando a un profesional. Un fumigador que pueda llegar a su centro de operaciones y cortarles definitivamente el suministro es la única solución viable a este problema. La verdad es que esta situación ya es francamente insostenible porque he descubierto que el ejército de hormigas ya abrió un nuevo frente en mi cuarto. Si bien siempre logré mantener a raya a la Chingacola, a estas cabroncitas no hay cómo y no voy a permitir que en mi propio cuarto estén cohabitando, ya bastante es que se hayan apoderado de la cocina como para que también quieran joderme mientas duermo.


Mientras tanto, ya conseguí el teléfono de un acreditado exterminador de plagas.
Hormigas, ahora sí les llegó su hora, ñaca ñaca.

domingo, abril 06, 2008

Mi aportación

A continuación, mi aportación a la humanidad, por lo que el mundo me recordará, la creación que me sobrevivirá, mi legado, lo que permanecerá después de que yo haya abandonado este plano de la existencia. Mi contribución al desarrollo de la especia humana y que seguramente generará jugosas regalías a mis nietos y bisnietos, con lo que podrán darse una vida de lujos y excesos como la que únicamente puedo imaginar en mis sueños más salvajes.













El sándwich de hamburguesa















Así es, el sándwich de hamburguesa. Complicada creación culinaria que después de años de experimentación y arriesgados lances en la cocina he logrado llevar a su estado más acabado, cerca de la perfección. Comparada con otras grandes aportaciones de otros grandes sabios del mundo, el sándwich de hamburguesa califica como un desarrollo que mejorará la vida de las personas en diferentes partes del mundo, en especial de aquellas solitarias que tienen que hacerse de comer ellas solas y no tienen ni puta idea de cómo cocinar.


Aquí, en exclusiva para BRBs me dispongo a revelar la receta del único, siempre vulgarmente imitado pero jamas igualado, sándwich de hamburguesa. Pongan mucha atención porque es muy complicado. Para aquellos lectores que lo necesiten, acompañaré mi exposición con algunas fotografía que ilustrarán los complicados procesos de elaboración de mi creación.



Paso 1.


Compre carne para hamburguesa. En la sección de congelados de su supermercado de confianza encontrará carne de diversas marcas. Este blog se permite recomendar la marca Rica Burguer, pues tiene buena consistencia, además de que suelta una deliciosa grasita útil para cocinar sin aceite, con lo que disminuye la probabilidad de sufrir un infarto mientras come.




Rica Burguer, la neta en carnes para hamburguesa congeladas




Paso 2.

Quite el papelito en el que viene envuelta la carne y póngala en un sartén. Puede calentar o no previamente el sartén, vale madres, según la experiencia que tengo cocinando otras cosas. No hace ninguna diferencia así que haga como quiera.




Verifique haya quitado el papel antes de poner la carne en el sartén






Paso 3.



Voltee la carne de vez en cuando para que cocinada en ambas caras, even, como dicen mis colegas gringos. Mantenga el fuego bajo, mientras la carne se cocina puede quedarse parado y observarla como imbécil o aprovechar el tiempo y untar mayonesa en dos rebanadas de pan de caja. La cantidad y presentación de la mayonesa queda al gusto del chef. En BRBs utilizamos mayonesa La Costeña con jugo de limones. Considere siempre los envases de vidrio, contaminan menos que los de plástico.




Mayo


Los panes se deben ver más o menos así.




Es mucho mejor el pan integral o el que tiene fibra, tiene más nutrientes.



Paso 4.


Tueste los panes un poco en el comal de la estufa. Le darán un sabor más crujiente a su sándwich, además de que lo servirá calentito ¡mmm, yommi!



Revise el pan constantemente, no lo queme, si lo hace, le va a saber a madres



Paso 5.

La carne ya debe estar bien cocida, lo sabrá si ésta tiene un colorcito como de hamburguesa a la parrilla de esas que venden en la calle y si el olor a hamburguesa ya inundó toda su cocina. Quite la hamburguesa del sartén y póngala en uno de los panes, en el que quiera. Sírvala en el plato y póngale catsup, como se muestra en la foto. En este paso se encuentra una de las diferencias más marcadas entre la vulgar hamburguesa y el distiguido sándwich de hamburguesa.


La catsup es fundamental en la química del platillo, no la sustituya por otro aderezo, no haga sus aportaciones, apéguese a la receta.




Paso 6.


Ponga el plato en la mesa, siéntese y meta el sándwich por el agujero en su boca, mueva la mandíbula hacia arriba y hacia abajo, cuando la comida esté suficientemente triturada, trague. Acompañe de su bebida favorita, en mi caso, una buena cerveza.

La cheve en segundo plano





Si ha seguido todas las instrucciones, al final del proceso el plato debe verse más o meno así. Si no es el caso, revise los pasos y descubra errores u omisiones.



¡Bien hecho!


Espero que la humanidad de el reconocimiento que merece esta invaluable aportación, sé que será aplaudida, sobre todo, entre los que se inician en la vida independiente y no entienden mucho de las cuestiones de la cocina. Para todos ellos es que dejo este invaluable documento. Sé que lo sabrán utilizar con prudencia y sabiduría. Su misión es darlo a conocer entre aquellos que enfrentan los insondables misterios de la cocina sin ningún arma de su lado. Sea este testimonio de mi generosidad y de mi solidaridad plena con todos los que viven solos y no saben ni hervir agua.

sábado, marzo 29, 2008

Entrevista exclusiva con la iguana

La Chingacola se comunicó con el equipo de Blog Rockin' Beats (BRBs) para dar su punto de vista sobre las opiniones que se han expresado sobre ella en este blog.

Yo, recordando mis viejos tiempos como reportero de influyente periódico capitalino, fui el entrevistador. Aquí la transcripción completa de la entrevista exclusiva con la Chingacola.

La cita es en la sala de mi casa, que mejor lugar. Llega la iguana vestida con una bata de seda que la hace ver entre Hugh Hefner y Mauricio Garcés. Fuma su pipa y de un salto llega al sillón. Me produce una gran repulsión. Se acomoda y comenzamos nuestra conversación.

David(loud): Chingacola, bienvenida, en BRBs hemos accedido a su petición de tener un espacio en este blog para aclarar algunas situaciones con respecto a su comportamiento de los últimos meses, el cual ha sido ampliamente documentado en este medio.

Chingacola (Ch): Sí, así es, decidí que ya era tiempo de venir a aclarar esto. Ya no puedo soportar más infamia, más descrédito, más mentiras. Tengo que defender mi buen nombre, mi reputación, mi sólido prestigio entre los más selectos círculos de iguanas, reptiles y otras especies. Por eso he decidido venir esta tarde. Podríamos comenzar con que usted deje de llamarme de esa manera tan insultante y despectiva

D(l): Bueno, es que teníamos, aquí en el equipo de BRBs, que decirle de alguna forma y decidimos que esa era un buen nombre.

Ch: Como quiera, ese es su problema. Sepa que yo vengo de una noble familia de iguanas. Mis antepasados han estado en estas tierras desde tiempos inmemoriales. Y no sólo aquí, mi familia está presente en todo el sureste del Estado y algunos de los más aventureros entre mi linaje han llegado hasta Guatemala, algunos han tenido mala suerte y se los han comido en mole o en tamales pero otros sí han logrado establecerse en esas tierras.

D(l): Muy bien. Veo que su familia es importante en esta zona, entonces, me podría explicar por qué se comporta como se comporta.

Ch: ¿A qué se refiere? Sea claro, con un demonio.

D(l): Bueno, pues a entrar a una casa que no es la suya, a la que no fue invitada y defecar en medio de la sala. ¿Cree usted que es la manera en que debe comportarse una iguana con una herencia como la suya?

Ch: Mire, no vine aquí a que me esté cuestionando si me gusta o no cagar en medio de su sala, eso no es lo importante. He leído lo que ha escrito y me parece deplorable, nefasto, un engaño. ¿Por qué pone fotos de otros de mi especie que no corresponden a la realidad? ¿Qué está ciego o daltónico? No soy verde como la Rana René. Usted ha estado tomándole el pelo a los muy pocos que lo leen, ja, porque eso sí, ni quien se pare por su blog.

D(l): En eso sí tiene toda la razón, ahora que la tengo aquí cerquita ya veo que no es verde sino cafecita, como color tierra, como grisecita ¿no? Es que cuando la veía de lejos la veía verde pero sí, tiene razón, usted es de otro color más repulsivo y asqueroso de lo que antes había podido apreciar.

Ch: ¡Qué le pasa! No vine aquí a que me insultara, grandísimo imbécil.

D(l): Bueno, está bien, casi nunca insulto a mis entrevistados pero es que usted me llega a los nervios... me desespera.

Ch: Honestamente, no veo porqué. Cualquiera estaría feliz de tener a alguien como yo en su casa. Distinguida, con clase, una iguana de mundo.

D(l): Pues yo no, la verdad. Y menos después de haber descubierto la forma en que entra a mi casa. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Ch: Mire, eso es cierto. Tenemos una compleja red de túneles para poder entrar y salir de las casas. Usted tuvo suerte y nos descubrió pero la verdad es que hemos logrado utilizar esos pasadizos con excelentes resultados. La red es amplia y está en crecimiento, cada vez ocupando áreas más amplias de la ciudad, extendiendo nuestros dominios.

D(l): Fuentes confiables nos han informado que usan esos túneles para el tráfico de estupefacientes. La policía tiene una iguana como testigo protegido que está dispuesta a declarar en contra de usted. Formó parte de su organización pero ahora está colaborando con el lado bueno, con la justicia.

Ch: Eso es absurdo. Una más de sus mentiras.

D(l): Sabemos que utilizan el veneno para ratas que puso Cristina para ponerse bien pachecas, se lo comen y no les hace nada al principio pero luego empiezan a alucinar bien barato. Que se sienten Godzilla, que yo soy el Velociraptor de Jurassic Park, que yo soy una lagartijota tamaño caguama, que yo soy Godzuki, que soy un cocodrilote, que no sé qué tanto. Hasta hay una que se cree Gremlin.

Ch: Este… eso no es verdad.

D(l): Y que se echan unos viajesotes bien macizos que les afectan el sistema digestivo, por eso luego andan defecando en todos lados.

Ch: ¡Se acabó! Fin de la entrevista, esto sí que no se lo consiento. No acepto que me involucre con el crimen organizado. Utilizamos los túneles para entrar y sacar algo de comida o cosas que nos puedan ser útiles pero nunca drogas de ningún tipo. Soy una iguana decente y hay una explicación perfectamente plausible para las cacas que aparecen en medio de la sala.

D(l): Bueno, pues dígala.

Ch: Eh…este…bueno…lo que pasa... ¡Me largo de aquí! ¡Se acabó! Usted es un amarillista, pésimo periodista y peor blogger. Pero esto no se va a quedar así, ya lo verá.

Cómo verán, la iguana está contra la pared, ahora sí ya no sabe qué hacer. Estamos colaborando con las autoridades para que la detengan. Únicamente tenemos esta foto de ella, así que sí la ven, deténganla, es peligrosa y alucina bien gacho.







Los servicios de inteligencia de la policía únicamente tienen esta fotografía, es la única referencia que hay de ella, no se ve muy bien pero es que es muy difícil tomarla, siempre anda protegida.

jueves, marzo 27, 2008

Iguanatúnel

¿Cómo dicen los gringos? I couldn't believe my eyes? Creo que sí. Bueno, el chiste es ese. No creía lo que veía y es que justo me acabo de dar cuenta de algo que simplemente es absurdo y ridículo.



Ya lo había sospechado pero recién lo confirmé y es que la Chingacola tiene una intrincada red de túneles para entrar a mi casa. Así es. Tiene una infraestructura subterránea que ya la quisieran los narcos del Cártel de Tijuana para llegar a San Diego.



La iguana opera de la siguiente manera. El jardín del frente de mi casa está más bien descuidado. Nunca había vivido en una casa con jardín y créanme que es una hueva tener que estarlo regando. Con el calorón que hace aquí el pasto se quema en cinco segundos y si bien cuando llegué a esta casa el jardín parecía una representación a escala del Amazonas, desde que terminaron las lluvias se secó y se puso todo café. Tuve que comprar una manguera de esas que están hechas de materiales súper tóxicos y no reciclables, una chinga, pero aquí no se consiguen de otras. Anótenme una buena contribución al calentamiento global.



Ya con la manguera, me tuve que hacer a la idea de regar el pasto porque además mi casa está casi a la entrada del fraccionamiento donde vivo, o sea, todos mis vecinos se daban cuenta que mi jardín estaba muriendo lentamente, así que me dispuse a tratar de reanimarlo.



En una de esas que estaba regando me di cuenta que había un hoyo en la tierra pero no le di mucha importancia y después de algunos días de humedecer el pasto, el jardín recuperó cierto verdor. Lo riego en la noche, como recomiendan los de Greenpeace, y en la mañana siempre observó los progresos desde la ventana de mi cuarto. En esas estaba cuando veo que está la Chingacola a toda madre en el jardín ¡y de la nada se mete al hoyo! Luego se sale, se vuelve a meter y se vuelve a salir y así. Todo frente a mis incrédulos ojos.



Me bajo en chinga para ver qué tantas pendejadas está haciendo pero ya no estaba, se había metido al hoyo. En eso volteo al jardín de atrás de la casa porque siento una mirada pesada que se me clava y veo a la iguana al lado de la coladera y volteando para dónde yo estaba. Juro que en ese momento me convencí que a la Chingacola le gusta destrozarme los nervios, jugar conmigo, mantenerme en un estado permanente de tensión en el que siempre veo su asquerosa cola escurriéndose detrás de las puertas. Podría asegurar que vi cómo se le dibujaba una sonrisita cínica mientras me veía con su nauseabunda cara de iguana, podría jurar que se rió de mí en mis narices.




El siguiente diagrama puede ser útil para explicar el modus operandi de la iguana.





Clic para analizar el esquema en detalle


Así pues, al más puro estilo de los narcos, la iguana tiene su narcotúnel, o su iguanatúnel. Esa es la forma en que entra a la casa y ahora tengo que tener siempre cerrada la puerta de atrás porque por ahí se mete. Claro que eso provoca que el aire no circule y que el calor sea más asfixiante pero a eso he tenido que llegar para que no entre. Estuve mirándola cómo se acercaba al vidrio (la puerta es corrediza, de vidrio) tratando de entrar hasta que se dio por vencida, se regresó a la coladera y salió por el frente como si nada. En mi cara.


Pensé que entraba por el patio trasero porque al lado hay un baldío y estaba seguro que trepaba y entraba por ahí, entonces decidí mantener esa puerta cerrada aunque esa área estuviera sin ventilación pero no, la verdad es que entra por su túnel y por eso tiene amplio acceso a la sala porque esa puerta está abierta para que se ventile la estancia.


Pinche iguana, me está llegando a los nervios.

sábado, marzo 15, 2008

Cocinar

Cuando uno vive solo, cosas como ésta resultan bastante útiles. Cuando vivía en la casa de mis papás simplemente ignoraba esas secciones del periódico, no me interesaban en lo más mínimo... uno descubre cuánta sabiduría hay oculta en esas páginas hasta que se está harto de la pizza o se enfrenta la posibilidad real de la inanición.

¿Quién iba decir que me emocionaría tanto un batidor de globo o un sartén de teflón? No por el hecho de tenerlos sino por descubrir que de verdad resultan tremendamente útiles, es decir, no es como tener unas sábanas de algodón egipcio (que únicamente resultan una comodidad burguesa y ridícula) sino que son instrumentos absolutamente necesarios para cocinarse un omelette como Dios manda.

Después de superar la etapa inicial en la que se exploran todas las posibilidades de la comida rápida y congelada, uno descubre con cierto temor que tiene que enfrentarse a la cocina si no se quiere estar como marrano en engorda. Es una realidad dura pero que ayuda a forjar el carácter del solitario pues se piensa "si me lo voy a comer yo, pues por lo menos que me sepa bueno". Es en ese momento cuando te das cuenta de verdad de la dimensión del desafío: No puedes hacerlo al chilazo, no puedes hacerlo al aventón porque al final uno se lo va a comer. Y si sabe a los mil diablos, pues ni modo, te lo tragas. El orgullo va de por medio.

Cocinarse no es cómodo como salir a comer a un restaurante, levantar el teléfono y pedir algo, caerle de gorra a un amig@ o comer las sobras de ayer (o antier o el día antes de antier o el día anterior a ése. Sólo Dios sabe cuánta comida rezagada puede haber en el refri de cualquiera que se inicia en la vida independiente). Requiere de un gran esfuerzo por parte de uno y si uno pone todo el empeño en todas las otras cosas que hace en su vida ¿no debería poner el mismo entusiasmo al preparar los alimentos que habrá de comerse? Pues sí, claro que sí. Es lo mínimo que se debe hacer.

Todos los días aprendo algo. Comienzo a experimentar con la pasta y mis primeros resultados no han sido decepcionantes. Espero seguir mejorando y espero que Killerina me acompañe algún día, después de todo, gran parte de esta reflexión se la debo a ella y a esas interminables conversaciones acerca de cómo enfrentar los conflictos domésticos.

martes, marzo 11, 2008

La última de la iguana

Ya había adelantado algo acerca de la iguana pero ahora quiero hablar con todo detalle acerca de sus últimas fechorías.


Resulta que a pesar de la enérgica advertencia que le hice, "La Chingacola" como me gusta llamarla cariñosamente por su notable capacidad para estar chingando con su asquerosa cola, decidió que todas mis amenzas y ultimatums le venían guangos y que ella iba a seguir paseando su desagradable cuerpo por toda la casa con total impunidad.

Al comentar esta situación con Cristina, quien todavía no se daba de baja del equipo que honorablemente dirijo, ella opinó que seguramente eran ratas y no la Chingacola quienes se encargaban de defecar por toda la casa. Yo le aseguré que no porque en mi casa no hay suciedad ni comida ni nada que atraiga ratas, ni de campo ni de ciudad ni de ningún tipo, sin embargo, ella insitió en que el excremento era de rata y que había que exterminarlas. Me pidió que comprara veneno y ni tarda ni perezosa (frase hecha que cabe bien aquí) se encargó de repartirlo generosamente por todos los lugares donde, según ella y toda su experiencia, se pasean las ratas con toda libertad. En este punto quiero aclara que la intención de Cristina nunca fue envenenar a la Chingacola sino a las ratas, que la verdad me provocaban más compasión que la iguana porque me las imaginaba todas buena onda, como las que salen en la peli de Dr. Doolittle.


Yo por mi parte pensé que sí había daños colaterales y la Chingacola salía lesionada o quedaba daminficada, so be it.


Cristina dejo el veneno y se fue pero rápidamente de la banca se incorporó Mary, otra recia y experimentada jugadora que de inmediato aprovechó la coyuntura para ganarse la titularidad en mi equipo, que además de ella lo integran el Mario Bros (jardinería) y el Chicarcas del Soconusco (plomería y arreglos varios).


La Chingacola decidió que para darle la bienvenida que merece cualquiera que se integre a este honorable equipo había que dejarle un regalito... y así lo hizo. Esta vez me encargué de documentar su vileza, para que no quede duda que lo hace por chingarme, por estar jodiendo.







¡Aquí está la prueba irrefutable!





No pude lograr una mejor imagen porque no tengo cámara y mi celular es más bien chafita pero tomé la foto para que quedara constancia de las ganas de molestar de Su Majestad Chingacola I que a fuerza tiene que venir a cagarse a mi casa.





La evidencia es incontrovertible

Se puede observar que hay un patinón del lado izquierdo de la caca. No es que la Chingacola tenga problemas de estreñimiento (todo lo contrario) sino que cuando iba llegando casi la piso y la alcancé a rozar con el tenis y la moví unos centímetros. Les digo que lo hace por chingar la madre.

En cuanto al veneno pues obviamente la Chingacola no es nada tonta y de seguro que pasa las noche riéndose de mí y de mi veneno para ratas, yo que llegué a sentir un poco de compasión por su inmunda alma para que me hiciera quedar como un pepino.

Estoy desesperado. Ya no sé qué hacer. Me empiezo a hacer a la idea de que tendremos que vivir los dos en la casa. El lugar es muy grande. Tal vez ella pueda estar abajo y yo arriba. Con que me permita salir y entrar sin molestarla mucho es suficiente. A veces haré alguna fiesta y vendrá gente, la podría invitar, servirle un vodka, preguntarle si le gusta la música o quiere poner su ipod, que se sienta cómoda pues, no como un huésped indeseable sino como parte del equipo.

Pinche iguana.

domingo, marzo 09, 2008

Vuelve la iguana

Tengo un update en cuanto a la situación con la iguana pero poco tiempo para postear. Pronto las nuevas noticias, nomás que tenga un poco de tiempo, seguro mañana ya está. Mientras tanto, esto.











Puaj. Ya sé. Es asquerosa. Lo siento PETA pero me da mucho asco y mucho miedo y no quiero verla en mi casa. Tienen dudas, bueno, qué tal esto.








No. Lo siento pero no. No en mi casa. Puede estar donde quiera pero no en mi casa. Mientras les puedo adelantar que NO ha reconsiderado su posición de no cagar en mi sala, por lo que habrá que tomar medidas extremas.

jueves, febrero 28, 2008

¿Más hambre que hueva?

Tengo hambre. Tengo hueva. No sé si tengo más hambre que hueva. Creo que tengo más pereza porque cuando uno está hambriento cualquier esfuerzo parece valer la pensa si hay que comer.

Es el calor. Estoy encerrado en mi cuarto con el aire acondicionado y sigo teniendo calor. El pantalón se me pega a las piernas y siento una asquerosa sensación de humedad en todas mis cavidades. Afuera debe estar mucho peor. No me gusta usar muchas groserías pero ¡qué puto calor está haciendo! Nomás pensar en salir y cocinar a treinta y tantos grados me desalienta. Además, casi no hay nada de comer. Ya estoy harto de todo lo que tengo en el refrigerador.

Estoy harto de estar en esta pinche posición. Postrado sin hacer nada más que estar viendo la estúpida televisión. Ayer corrí y hoy me toca descansar. Ya hasta metí la caminadora a la habitación porque donde estaba antes no había aire y en cada sesión me deshidrataba durísimo. Me bajaba dos litros de Gatorade después de correr.

Mejor voy a comer algo. Pinche hueva. Pinche hambre. Piche tele. Pinche casa gigante para nomás estar encerrado. Estoy harto. Estoy de muy mal humor. Pinche calor. Quiero mandar a todos al carajo. Guess what? No hay a quién mandar al carajo. Me iré yo al carajo.

martes, febrero 26, 2008

Cristina

Cristina es una de las mujeres más importantes de mi vida en este momento. Hoy no la vi. La extrañé. Hace un momento por fin pude comunicarme con ella. Me hizo un anunció. Me dio gusto por ella, sin embargo, no pude reprimir cierta frustración, cierta amargura. La escuché en el teléfono. Me reconoció inmediatamente. No pudo ocultar cierta ansiedad cuando escuchó mi voz.

- Iba a llamar antes… es que hoy no pude ir.

Es mucho tiempo sin verla. Desde el jueves pasado hasta este martes y todo para encontrarse con que no está, no vino, no hay rastro de ella. Por fin llegó el anhelado martes sólo para desilusionarme, para encontrar todo igual, para ver con pesar que Cristina no vino a mi casa.

Cristina es la muchacha que me ayuda a limpiar la casa y hoy no vino. El lugar está hecho un desmadre. El fin de semana pasado me esmeré en dejar todo súper cerdo. Hay trastes y más trastes en mi cuarto. Platos, vasos, botellas de agua vacías, cucharas, tenedores, vasitos de flan, bolsitas de té marchitas y reposando en el fondo de las tazas, servilletas. También hay ropa por todos lados. Bóxers, calcetines, camisetas, shorts, tenis, pantalones, camisas sin planchar, pijama, la cama no se ha tendido desde el jueves. El piso está sucio y una fina capa de polvo ya lo cubre todo. No hablemos del baño.

En la cocina ya empiezan a reproducirse varias especies, hay en la tarja una montaña de trastes que esperaron pacientemente para hoy ser justamente recompensados con un baño de agua caliente y jabón y ahí siguen. Terriblemente desilusionados y tristes de pasar un día más ahí. Ya empieza a oler mal. Los hubiera lavado pero estaba seguro que hoy vendría ella. Las hormigas miniatura empiezan a extender sus dominios, ya se les ve muy activas y ocupando áreas cada vez más amplias de la cocina. Toman posiciones, se preparan para atacar. Ahí van formaditas. Se reúnen alrededor de un chícharo que quedó del atún del otro día. Ellas no extrañan a Cristina.

- Es que ya tengo trabajo en las mañanas.

Cristina quería estudiar Medicina pero no pudo ir a estudiar a Tuxtla por lo que tuvo que quedarse aquí y conformarse con estudiar una carrera que no le gusta. Recién me dijo que abandonó la carrera que odiaba para meterse a estudiar Derecho. Ella tiene expectativas de superación y trabaja porque paga parcialmente sus estudios. Es una buena muchacha y me ayuda mucho, más de lo que yo le puedo ayudar con lo que le pago. Me da mucho gusto que tenga un trabajo donde pueda tener otros horizontes. No quise investigar en qué consiste su nuevo empleo, únicamente mencionó a un Contador, por lo que tal vez sea un trabajo de oficina donde pueda acumular cierta experiencia. Me da gusto por ella, sin embargo, no puedo dejar de sentir cierta frustración al pensar en que la casa va a volver a la suciedad que conoció antes de que Cristina llegara a nuestras vidas.

La casa es muy grande y necesita quién se ocupe de ella. Yo no puedo con tal responsabilidad. No sé ni por dónde empezar cada vez que trato de limpiar. Ella en cambio lo hace todo muy graciosamente, se quita los zapatos y empieza a limpiar. Lo hace ver muy fácil. La veo en la mañana sólo para pedirle más empeño en alguna tarea en particular y me voy confiado en que la casa estará limpia cuando regrese. Me dijo que mañana me llamaría para ver si podía venir temprano a limpiar, supongo que por última vez, y a entregar la llave.

Lo que está fuera de toda discusión es que yo limpie. Puedo limpiar lo que yo tiro pero el polvo, la suciedad acumulada, las telarañas, trapear, barrer limpiar el refrigerador, el baño, eso es para los profesionales. Espero pronto poder conseguir alguien que me ayude. Otherwise, it will be a disaster.

sábado, febrero 02, 2008

Iguana


A mi casa se mete una iguana. Todos me dicen que son inofensivas, que no exagere, que no es para tanto pero yo no la soporto. Odio pensar que está ahí en la planta baja descansando, paseando su asqueroso cuerpo por toda la casa mientras yo arriba me encierro para que no entre. Odio entrar a la cocina y prender la luz y tener que estar pensando si no estará ahí la pinche iguana agazapada esperando que yo entre para asustarme. Ya sé que no está pensando en asustarme y que probablemente ella se asusta más que yo pero odio su imagen, su recuerdo, su presencia fantasmal, su pinche cara de iguana. Nunca mejor aplicado el calificativo. En la prepa había un tipo al que le decían el cara de iguana pero de verdad que su cara no estaba ni cerca de ser tan repulsiva como la de una iguana de verdad. Y vaya que era feo.

En Tecún ahora es la época en que venden carne de iguana en mole. ¡Que se las coman a todas! ¡Por un mundo libre de iguanas!

El otro día me dijeron que éste era su hábitat y que seguro las iguanas tenían miles de años de vivir aquí y que no tenía derecho a matarla. Que el intruso era yo. Tal vez sí. Seguro que cumplen alguna función con la que contribuyen al equlibrio ecológico y que no hacen ningún daño pero yo simplemente no la soporto.

Para los que somos de otro lado, los que hemos vivido siempre en un departamento en el DF, como es mi caso, estar aquí es estar casi en la jungla. ¡Sin exageración! Allá no hay ejércitos de hormigas, no hay lagartijitas güeras de esas que les dicen geckos, no hay extraños animales voladores, no hay cucarachas tamaño caguama y por supuesto no hay iguanas. Discúlpenme pero para mi ver una pinche iguana es como ver un dinosaurio, me siento en Jurassic Park cuando el Velociraptor está persiguiendo a los chavitos ñoños por toda la cocina. No me gustan las iguanas y no me gusta que se metan a mi casa.

Con todo, respeto a todos los animales y estoy totalmente en contra de cualquier trato cruel hacia ellos. Me indiga que maltraten a los animales y estaría de acuerdo con que se impusieran sanciones y castigos severos a todo aquél que le provoque cualquier tipo de sufrimiento a un animal. Pero la iguana ya me está rompiendo las pelotas, como dicen los argentinos.

Odio que se meta pero de ahí a que yo le haga algo hay una gran distancia, sin embargo, últimamente ha estado haciendo algo que no le tolero.

Y es que la iguana ha decidido que cada vez que entra a la casa le dan ganas de cagar y como su majestad no puede cagar agusto en el jardín de adelante o el de atrás o en cualquier otra casa que no sea la mía pues siempre caga en la mitad de la sala. Y eso sí que no se lo consiento. No obstante mi odio y mi rencor hacia ella todavía decide que quiere burlarse de mí y venir a cagarse a mi propia casa.

Obviamente no tengo manera de probar mi dicho pero estoy seguro que la pinche iguana lo hace a propósito, le gusta joderme y por eso viene a cagarse en mi mera jeta, no lo hace de a gratis, no para nada, piensa en donde hacerse para que lo primero que vea cuando entro sea su pinche caca.

Estoy francamente harto y por este medio quiero avisarle a la iguana que está advertida, que a la próxima que siga con sus idioteces voy a tomar medidas extremas y que no pienso seguir limpiando sus porquerías. Ya estuvo bueno de querer verme la cara de tonto.

Iguana, estás advertida.